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Retar al presidente, gran error de Ricardo Anaya

A diferencia de lo que le sugieren los consejeros de su campaña al virtual candidato presidencial de la coalición Por México al Frente PAN-PRD-MC, como analistas políticos creemos que el gran error de Ricardo Anaya es la embestida que ha emprendido en contra del presidente de la República, Enrique Peña Nieto.
Desde 1946, año en el que el Partido Mexicano de la Revolución (PMR) se convirtió en el Partido Revolucionario Institucional, no tenemos conocimiento de que un candidato a la Presidencia de la República haya “doblado” al primer mandatario del país en funciones por cuestiones políticas.
Hay varios ejemplos que podríamos mencionar en los que los “picudos” que por su ambición al poder se llegaron a enfrentar y ponerse al tú por tú con el mandatario nacional en funciones, como sería el caso de Joaquín Hernández Galicia La Quina, la maestra Elba Esther Gordillo y años atrás Jorge Díaz Serrano, los que “haiga sido por lo que haiga sido” fueron a parar a la cárcel.
Andrés Manuel López Obrador, con muchos más años de edad y de andar más tiempo metido en estas danzas que Ricardo Anaya, al que alguien bautizó como el joven maravilla del Partido Acción Nacional, terminada la precampaña y estando por arrancar las campañas formales, sabedor de cómo se las gasta el sistema y en particular la mafia del poder, que tiene aborrecida, ya le bajó a su golpeteo y de paso hizo público que de llegar a asumir el poder no va a juzgar a Carlos Salinas de Gortari ni al presidente Enrique Peña Nieto, porque no es juez.
Ricardo Anaya está pasando por alto que en su obsesión por llegar a ser el candidato del PAN para contender por la Presidencia de la República en las elecciones del próximo 1 de julio, logró dividir a los panistas en un nivel que no tiene precedentes, porque lo mismo están resentidos con él los panistas de arriba (los notables) que los de abajo (los sin lana), por lo que pensar en que llegado el momento le darán su apoyo, para nosotros es un sueño guajiro de su parte.
Dentro de nuestra ignorancia creemos que el joven maravilla del PAN le prendió un montón de veladoras a San Carlos, para hacer realidad su sueño de llegar a ser el próximo presidente de México, pero va a estar muy difícil que a estas alturas los astros se alineen a su favor y le den el gane.
Por cierto, el que ya está empezando a despertar, según nosotros, es el candidato de la coalición Todos por México (PRI-PVEM-PNA), José Antonio Meade Kuribreña, a quien al parecer lo vino a reconfortar el fortalecimiento de su equipo de campaña, ya que entre los que se reincorporaron a su proyecto están, entre otros, Manlio Fabio Beltrones, Miguel Ángel Osorio Chong y Beatriz Paredes Rangel.
El ánimo de Pepe Meade se está reflejando ya en muchos aspectos, como el decir que le agrada que Andrés Manuel López Obrador coincida con él en términos de lo que necesita el país: concordia, unidad, es un solo proyecto nacional, es una política que no divida, una política que busque consensos, “que es lo que yo he intentado hacer en los últimos 20 años”.
Dijo que el hecho que recientes encuestas lo ubican en el segundo lugar de las preferencias electorales, esto refleja una evolución de lo que ha sido su trabajo y remarcó que así se pensó.
“Esto se va a corregir a partir del 30 de marzo, estamos contentos por la evolución que hemos venido viendo en las encuestas y estanos, no solamente absolutamente confiados, sino convencidos de que vamos a ganar en julio”, retrancó.
El que se ofendió fue Andrés Manuel López Obrador porque el expresidente Vicente Fox Quesada le criticó que haya dicho que a Lopitos “le valen madres las instituciones”, el que con su nueva personalidad de buen chico dijo que no va a contestar “esas groserías, es muy majadero, muy vulgar”. Pero que no se haga tonto porque lo que dice Fox es cierto.
Con la cara y la nobleza del Chavo del Ocho, el mesías de los morenos volvió a defenderse con el gastado cuento de que “no caerá en ninguna provocación”.
Hasta ahora no se sabe quién vendrá como nuevo embajador de Estados Unidos en México, la salida de Roberta Jacobson ya está pactada. Se va en los primeros días de mayo. Pero, pero, pero, ya salieron al aire los nombres de Ed Whitacre y Larry Rubín, de los que podría salir el nuevo embajador. Rubín lleva ventaja.
Nos da risa el rollo que les tira “Lopitoz” a sus seguidores, en su mayoría campesinos, a los que sin ser todavía Presidente de México les asegura a grito abierto que “Yo no me voy a reelegir”. Lo mismo aseguró a los cubanos Fidel Castro después de derrocar a Fulgencio Batista para poner fin a su dictadura de 30 años, pero, pero, pero, hambriento de poder Fidel Castro se mantuvo como el gran jefe de los cubanos a lo largo de 49 años. Como presidente de Cuba duró 17 años y en los 32 restantes se colgó la etiqueta de presidente del Consejo de Ministros de la República de Cuba, que era la misma lavativa, pero con diferente bitoque. Bendito sea Dios.
El sacerdote de la Iglesia católica que más se identificó como el mejor amigo de todos los periodistas, David Martínez Reyna, murió a los 89 años de edad ayer jueves en Ciudad Victoria, a consecuencia de males que venía padeciendo desde tiempo atrás, pero nunca le impidió seguir adelante con su apostolado al frente de Seminario en esta capital, después de haber cumplido los 75 años, edad que obliga su retiro a los sacerdotes.
El padre David era un sacerdote que no les sacaba la vuelta a los periodistas ni tampoco a las preguntas incómodas, “tú échale” nos dijo un día. En otra ocasión nos tomamos un café con él, en cuyo marco le presente a Guillermo Gutiérrez Riestra y le dije que era el líder estatal del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Después de saludarlo dijo el padre, “nos terminamos el café, agarramos las carabinas y nos vamos para la Sierra”. Mi gran amigo el padre guerrillero ya está con Dios.

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