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Reprobado en química

Dos amigos se encuentran y uno dice: – Oye Pepe, me parece que tu mujer anda en pasos algo extraños, porque ayer la vi conversando muy animadamente con un individuo en forma sospechosa.
– Vamos, Manuel, no te preocupes, que mi mujer es sosa.
El otro amigo se sorprendió con la respuesta, pero dejó así el asunto para no caer de impertinente, pero he aquí que al día siguiente vuelve a ver a la susodicha en pasos más extraños aún.
– Pepe, volví a ver a tu mujer con el mismo tipo, y esta vez iban tomados de la mano.
– No te preocupes, Manuel, que mi mujer es sosa.
Ya Manuel estaba mosqueado, pero dejó así el asunto, hasta que al día siguiente volvió a tener ante sí más oportunidades de sospecha: – ¡Pepe, tu mujer y el mismo tipo alquilaron una habitación en un hotel y se metieron allí toda la tarde!
– Vaya Manuel, te tengo dicho que mi mujer es sosa.
– ¡Espera, ahora sí confirmo que tú reprobaste química en tus tiempos de estudiante!
– ¿Y eso qué tiene que ver?
– ¡Carajo! Porque tú confundes la “sosa” con la “putasa”. ¡La sosa es el óxido de sodio y la potasa óxido de potasio!
ERA TAN, PERO TAN…
Negra, que en vez de dar a luz, dio un apagón.
Feo, que con su foto, le obligaban a tomar la sopa al cuco.
Bizco, que las lágrimas le caían por la espalda.
Viejo, que cuando era joven el arco iris era blanco y negro.
Fea, que la atropelló un carro y quedó mejor.
Cabezón, que le tenían que tejer los suéteres puestos.
Honrado, que cuando encontró un trabajo, lo devolvió.
Flaca, que no se sabia si iba o venía.
Alto, que en vez de tomar café con leche, tomaba café con Dios.
Feo, que cuando nació lo metieron en una incubadora con vidrios polarizados.
Feo, que cuando chupaba un limón, el limón le hacia gestos a el.
Feo, que le dolía la cara.
Viejo, que conocía al Mar Muerto cuando todavía estaba enfermo.
Feo, que los ratones le comieron el documento y dejaron la foto.
Feo, que a los 3 meses aprendió a caminar, porque nadie lo cargaba.
Feo, que cuando nació, el doctor en lugar de felicitar al padre, lo golpeó.
Feo, que cuando nació, el doctor lo tiró al aire y dijo: si vuela es murciélago.
Feo, que cuando nació, el doctor lo tiró en el agua y dijo: si nada es cocodrilo.
Feo, aquel príncipe, que la cenicienta en vez de a las doce se iba a las diez menos cuarto.
Feo, que su mamá en vez de darle el pecho, le daba la espalda.
Viejo aquel pueblito, que los semáforos eran en blanco y negro.
Flaca, que cuando se tomaba el café muy caliente, se le calentaba la ropa.
Tonto, que para darse vuelta en la cama, se paraba.
Tonto, que en el día del padre, le regalaba flores al cura.
Chiquita, que en lugar de dar a luz, sacaba chispas.
Delgada, que se comió una lata de frijoles y parecía un rosario.
Vago, que iba a cazar caracoles, y se le escapaban de las manos.
Feo, que asustaba hasta los ciegos.

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