El muerto

Estaba un borrachito caminando tranquilamente en la calle y de repente se encuentra un muerto tirado al lado de una cabina telefónica y decide llamar a la policía: – Buenas noches, usted está hablando a la comisaría de policía, ¿cuál es su problema?
– He encontrado a un muerto -dice el borracho.
– ¿Está seguro de que está muerto?
– Sí, señor estoy seguro.
– Muy bien, ¿en qué calle se encuentra?
– Espéreme, le vuelvo a llamar ahora.
Entonces el borracho se dirige a ver el nombre de la calle y apresurado regresa al teléfono y vuelve a marcar.
– Buenas noches usted está hablando a la comisaría de policía, ¿cuál es su problema?
– Soy el del muerto.
– Ah sí señor, ¿cuál es la calle?
– Es… a ver, déjeme volver a ir a ver.
Vuelve a ir a ver el nombre de la calle y esta vez lo va repitiendo en su mente.
– Buenas noches, usted está hablando a la comisaría de policía, ¿cuál es su problema?
– Soy yo, el del muerto.
– Ah sí, usted, ¿cómo se llama la calle?
– Ah, es… ¡a la fregada!, otra vez se me olvidó.
Va varias veces y siempre a la hora de marcar se le olvida el nombre de la calle. Hasta que por la enésima vez habla: – Buenas noches usted está hablando a la comisaría de policía, ¿cuál es su problema?
– El del muerto.
– ¡Ah otra vez usted!, señor, ahora sí dígame cómo se llama la calle.
– Insurgentes.
– ¿Pero por qué no lo dijo antes si no está tan difícil?
– ¡Es que el nombre de la otra estaba tan difícil que mejor moví al muerto!
GRAMÁTICA
Le dijo el soldado al cabo: Mi cabo no cabo en mi cama.
Y el cabo le dijo: No se dice cabo se dice quepo, ¡güey!
Mi quepo no cabo en mi cama.
SENECTUD
Hola compadre! ¿Qué le pasa que lo veo pensativo?
A lo que éste le responde: Es que me dijeron viejo cornudo.
Y el amigo le responde: Tranquilo compadre, si no está tan viejo.
LA MUSARAÑA
Auxilio, socorro, amor, que llamen a los bomberooos, se quema nuestra casaaaaa. ¡Shhhh! Silencio mi amor, no hagas ruido que vas a despertar a tu madre.
AL INFIERNO
Un día el yerno va a la casa de su suegra y ella le pregunta: ¿Y ahora qué pasa?, ¿Usted por aquí?
Es que hoy tuve una pelea con mi esposa y ¡ella me mandó al diablo!
SEPELIO
Un hombre ve un cortejo fúnebre y se da cuenta de que el ataúd lo llevan de costado. Se acerca a un conocido que va detrás del ataúd y le pregunta que a quién llevan a enterrar.
– A mi suegra, -dice el amigo-
– ¿Y por qué va de costado?
– Cállate, -dice el amigo, bajando la voz-. – Si la ponemos boca arriba empieza a roncar y se puede despertar.
PROMISCUA
– Oye, a la mujer de Manolo se la tira todo el edificio menos el portero.
– ¿Qué pasa, es gay?
– No, automático.
RECETA
– Doctor me siento mal.
– Bueno, pues póngase de pie.

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