Home » Ciencia » Una sequía extrema provocó el colapso de la civilización maya

Una sequía extrema provocó el colapso de la civilización maya

La civilización maya, nacida en torno al año 2,000 antes de Cristo alrededor de la península de Yucatán, alcanzó su máximo esplendor alrededor de los siglos III y VIII después de Cristo. Fue en ese momento cuando esta sociedad construyó muchas de sus florecientes ciudades-estado y de sus impresionantes monumentos. Su florecimiento intelectual y artístico le llevaron a importantes avances en el campo de las matemáticas, la astronomía y la arquitectura. Pero la inestabilidad política, en parte generada por el enfrentamiento entre rivales (como los poderes enfrentados reflejados en los yacimientos de Tikal y Calakmul), llevó a que, en el siglo IX, los mayas sufrieran un auténtico colapso. En un plazo de tiempo no muy prolongado, las principales dinastías desaparecieron y las ciudades más importantes fueron abandonadas a su suerte. Aunque los mayas sobrevivieron, su poder económico y político fue desde entonces una triste sombra de tiempos mejores. Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y Florida (EE.UU.), ha confirmado algo que se ha venido sospechando desde hace tiempo: que una dura sequía, ocurrida hace alrededor de un milenio, sacudió a los mayas en el mismo momento en que su poder estaba declinando. El análisis de isótopos de oxígeno en los depósitos de yeso de antiguos lagos ha sugerido que la península de Yucatán fue el escenario de largos y extremos periodos de sequía. Esto sugiere que el clima pudo tener un importante impacto económico y social sobre los mayas al golpear la producción de maiz, un cultivo clave para ellos. “Estudiando el yeso del lago Chichancanab –al noroeste del estado de Quintana Roo, en México– hemos podido reconstruir el clima durante el periodo en el que la civilización maya clásica ocupó las planicies de la Península de Yucatán”, explicó Fernando Gázquez Sánchez, investigador en la Universidad de San Andrés (EE.UU.) y anteriormente investigador en la de Cambridge y coautor del estudio. “Nuestras reconstrucciones paleoclimáticas ponen de manifiesto que durante este periodo se produjo un descenso en la cantidad de lluvia anual de un 40 al 55 por ciento, con picos de hasta el 70 por ciento, y una reducción de la humedad ambiental”, señaló.

Comparte:

Sobre El Diario

Facebook