Home » Opinión » LA ZUNGA DEL BURDÉGANO » Adivina qué es

Adivina qué es

Hacerlo parado fortalece la columna; boca abajo estimula la circulación de la sangre; boca arriba es más placentero; hacerlo solo es rico, pero egoísta; en grupo puede ser divertido; en el baño es muy digestivo; en el auto puede ser peligroso…
Hacerlo con frecuencia desarrolla la imaginación; entre dos, enriquece el conocimiento; de rodillas, resulta doloroso…
En fin, sobre la mesa o sobre el escritorio, antes de comer o de sobremesa, sobre la cama o en la hamaca, desnudos o vestidos, sobre el césped o en la alfombra, con música o en silencio, entre sábanas o en el clóset, hacerlo siempre es un acto de amor y de enriquecimiento.
No importa la edad, ni la raza, ni el credo, ni el sexo, ni la posición económica… ¡Leer es un placer!
Definitivamente, lo mejor es leer y disfrutar de la imaginación, y tú lo acabas de experimentar.
Enriquece tu hábito por la lectura y recuerda que cada vez que leemos un libro, muere un burro.

Trío
– Oiga, compadre, ¿a usted le gustan los tríos?
– Sí, compadre, me encantan.
– Pues córrale a su casa que nomás falta usted.

La Obra
1er, acto: Aparece Juan Gabriel.
2do. acto: Sale Tizianno Ferro.
3er. acto: Aparece Ricky Martin.
¿Cómo se llama la obra?
Los ex-men.

Contestadora
¡Hola!, buenos días. En este momento no estamos en casa, por favor, déjenos su mensaje después de oír la señal… beeeppp…
– Si es uno de nuestros hijos, marque 1.
– Si necesita que nos quedemos con los nietos, marque 2.
– Si quieren que le prestemos el auto, marque 3.
– Si quieren que les lavemos y planchemos la ropa, marque 4.
– Si quieren que los chicos duerman aquí en casa, marque 5.
– Si quieren que vayamos a buscar los chicos a la escuela, marque 6.
– Si quieren que preparemos una comida para el domingo o cualquier otro día, marque 7.
– Si quieren venir hoy a comer aquí, marque 8.
– Si precisan dinero, marque 9.
– Si usted es el recluso que se la pasa llamando para extorsionarnos desde una cárcel de Chihuahua o Reynosa, ¡chingue a su madre!
– Si es uno de nuestros amigos, puede hablar… lo estamos escuchando.

Virginidad
La madre, alterada ante la confesión de su hija, alzando la voz en tono recriminatorio le dice:
– ¿Así que perdiste la virginidad?
Y la hija contesta:
– ¡Ay, mamá, pues también en donde la ponen!

Comparte:

Sobre El Diario

Facebook