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Nunca vista gratis

Una señora muy, pero muy gorda, se sube al camión y un niño se le queda mirando. Ella, molesta, le dice: – ¿Qué me miras? ¿Nunca habías visto a una mujer como yo? – Gratis, no.

GERENTE

Un gerente está con un paquete de hojas frente a la trituradora de papeles. Se le ve desconcertado, mira por un lado, mira por el otro. En eso pasa un empleado y muy amablemente le dice: – ¿Le ayudo? El gerente contesta: – Muy amable, parece ser que me quedó grande esta tecnología. El empleado, muy diligente, toma el paquete de papeles, los coloca en una ranura, y se oye el sonido de los papeles cuando se hacen trizas. El empleado le dice al gerente: – ¿Ve qué fácil? Y el gerente pregunta: – ¿Y por dónde salen las copias?

APARIENCIA

¿Por qué las mujeres siempre tratan de impresionar a los hombres con la apariencia, y no con la inteligencia? Porque hay más posibilidades de que un hombre sea estúpido que ciego.

PADRE JUDÍO

Un abuelo judío muere y, al encontrar a Dios en el paraíso, le cuenta su vida: – Y lo peor que me pasó es que mi hijo se convirtiera al catolicismo. – A mí también me pasó lo mismo -contesta Dios. – ¿Y qué hiciste? -pregunta el judío. – Un nuevo testamento.

TERRIBLE NOTICIA

Un señor está esperando afuera del quirófano al doctor que se encuentra operando a su esposa, que acaba de tener un accidente muy fuerte. Sale el doctor y le dice: – Amigo: lo siento, su esposa quedó muy mal, tuvo falta de oxigenación al cerebro por la fractura de cráneo y sangrado, así que quedo con parálisis cerebral y no puede mover nada del cuerpo, excepto los ojos. Además, como perdió una pierna, va a tener que cargarla constantemente, cambiarla de pañales cuando haga sus necesidades y, para colmo de males, no puede hablar, así que va a batallar mucho para comunicarse con ella, y tendrá que encontrar un lenguaje para hacerse entender, no podrá usted dejarla ni un momento sola, y será dependiente de usted por lo que le resta de vida. El señor está lívido de la impresión, sudando la gota gorda y casi llorando… En eso el doctor le dice al mismo tiempo que golpea su hombro levemente: – No te creas, cabrón, estaba bromeando… ¡ya se murió!

DE USTED

– ¡Ay, señora! El otro día don Julio me estuvo hablando de usted. – ¿Y qué te dijo de mí? – Nada. Me hablaba de usted porque no le he dado la confianza para que me trate de tú.

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